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El Samaín activa a los mayores de Maside

Los residentes de la Casa Grande de Maside (Fundación San Rosendo) celebran por primera vez el Samaín y preparan una fiesta en la que no falta la tradicional decoración, disfraces y mucho humor.
Los residentes de la Casa Grande de Maside, de la Fundación San Rosendo, están inmersos desde hace unos días en una tarea un tanto especial ya que es la primera vez que van a celebrar el Samaín, una fiesta desconocida para muchos de ellos e incluso extraña para unos cuantos que no tienen claro eso de disfrazarse en la época de Todos los Santos. La decoración del vetusto edificio, situado en el centro de la localidad, está cambiando poco a poco con pequeños fantasmas adornando las mesas del comedor, telarañas en las paredes, brujas y también las tradicionales calabazas en las que se afanaban ayer para vaciarlas e iluminarlas con velas.

Dentro del programa de envejecimiento activo que impulsa la Fundación San Rosendo, la directora en Maside, María José Rodríguez, y la educadora, Thalia Sequeira, centran una buena parte de la actividad aprovechando el cumpleaños de los residentes. Con tal motivo, cada mes hay fiesta y de temática distinta: Samaín, Entroido, Navidades, Magosto, entre otras buenas disculpas para divertirse y mantenerse ocupados. En esta ocasión, cumple 78 años María do Ceo, que se ríe cuando le preguntas si es parienta de la cantante, y afirma que «son portuguesa e casei cun español». Trabajando en las calabazas y cantando, preparándolo todo para el gran día que será el próximo 29 de octubre, en el que no faltarán sorpresas como la queimada con su conjuro y golosinas «terroríficas».

A la mayoría también les gustan las excursiones, sobre todo en verano. «Estivemos no Luar e fomos a Barbantes e Os Milagros», señala la directora. También comparten experiencias y tareas con los niños del colegio Terras de Maside. Los mayores les enseñan a cultivar un huerto, ya que la mayoría fueron agricultores, o comparten juegos. A otros como Lucrecia les encanta ayudar en la tareas de la residencia y a Julia con las plantas.

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