La residencia de Lobios de la Fundación San Rosendo celebró la tradición de los Maios para dar la bienvenida a la primavera y llenar de recuerdos de otros tiempos la memoria de los residentes y trabajadores.
Dicen los expertos que la memoria olfativa es una de las más fuertes y de las que nos ayuda a revivir momentos con mayor intensidad. Sin duda, las flores son el elemento conductor perfecto para evocar recuerdos a través del olfato. Eso, junto a la fuerza de las tradiciones que una vez fueron parte de nuestra vida -especialmente todas las que se refieren a la etapa de la infancia-, convierten a la fiesta de los Maios en una herramienta idónea para poner en marcha la maquinaria de la memoria.
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