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Entroido de Viana: Tiempo de troula e integración

El Entroido no entiende de edades. Lo atestiguan los internos de la residencia de A Veiga, que disfrutaron con los colegiales de Viana do Bolo en una actividad que busca la integración, dentro del proyecto Experiencia Activa.
Mayores y pequeños compartieron diversión en el colegio público Bibei y en las calles de Viana do Bolo. El Entroido también puede ser tiempo de integración y ayer lo demostró un grupo formado por 25 internos de la residencia Santa María da Veiga al sumarse al desfile estudiantil vianés. Una actividad que forma parte del proyecto Experiencia Activa, que promueven la Fundación San Rosendo, La Región y la Fundación Amancio Ortega en busca de un envejecimiento activo.
«Este año, hemos querido integrar a los niños con los mayores. Por eso van disfrazados de  niños. Nosotros somos los abuelos que llevamos a los niños al colegio. Un reconocimiento a la figura del abuelo. Vinimos con los niños del colegio para integrarlos con ellos y disfrutar de la fiesta juntos», explicó sonriendo la directora de la residencia, Ana Silva Ibáñez.
No es la primera iniciativa enmarcada en el proyecto Experiencia Activa que desarrolla la residencia de A Veiga, de la Fundación San Rosendo, pero tampoco será la última. «Pretendemos que los usuarios de la residencia no se aíslen sino que sigan participando en la vida del pueblo», añadió la directora. Sumarse a la actividad diaria de la localidad también está detrás de la próxima participación en el desfile de Entroido que vivirá la localidad veiguesa el martes próximo, según explicó Ana Silva.
Momentos antes de abandonar el patio del colegio público vianés, los rostros de los mayores irradiaban felicidad, al igual que los jóvenes estudiantes. «É divertido, bonito e distinto», confesó uno de los usuarios de la residencia de A Veiga, Jaime Vidal Lorenzo. Originario de Castromao, una aldea del Concello veigués, comentó que el Entroido de antes no se parecía demasiado al actual. «Era de outro xeito. Andaban os vellos e os nenos do pobo de casa en casa. Dábannos chourizos e comíamolos xuntos. Despois, pola noite, os mozos íamos polas adegas», explicó.
Las formas serán otras, pero el espíritu del Entroido sigue siendo el mismo y, como reconocía una trabajadora de Santa María da Veiga, la fiesta comenzó desde mucho antes de que el desfile abandonase el patio del colegio para dirigirse a la Praza Maior. «Estaban nerviosos porque querían que todo saliese bien. Están muy felices», comentó con una sonrisa.
El proyecto Experiencia Activa promueve iniciativas centradas en experiencias vitales, profesionales y de cultura popular entre los mayores, sin descuidar el componente festivo de muchas de sus actividades. Busca compartir los recuerdos y el pasado de los participantes, además de ensalzar la figura de los cuidadores y familiares.