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Disminución de factores de riesgo cardiovasculares en los mayores a través de la actividad física

El estudioDisminución de factores de riesgo cardiovasculares a través de la actividad terapéutica dirigida’ se enmarca en el área sanitaria del Proyecto Experiencia Activa.  El objetivo del estudio era demostrar cómo la actividad terapéutica en los mayores puede ayudar a disminuir factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, y extrapolar esta experiencia a otros centros de la Fundación.

El estudio ha sido elaborado por el fisioterapeuta de la residencia de Os Gozos de Pereiro de Aguiar, Carlos Blanco Cid en colaboración con el servicio de fisioterapia y dirección del centro y el equipo de calidad de la Fundación San Rosendo.

Se planteó como objetivos principales disminuir las pulsaciones en reposo (ppm) antes de los ejercicios y reducir la frecuencia cardíaca (FC) después de un ejercicio físico de 30 minutos.

En el estudio participaron 7 usuarios de edades comprendidas entre los 78 y 88 años de edad. En todos los casos, tras la implantación de la rutina de ejercicios físicos disminuyeron las pulsaciones antes de la realización de la actividad y la frecuencia cardíaca posterior. La media de bajada de pulsaciones en reposo fue de 2,8 ppm (mayor bajada de pulsaciones de un usuario que disminuyó 5 ppm) y la media de descenso de la frecuencia cardíaca post-actividad fue de 3,5 ppm (mayor disminución de pulsaciones de un usuario en 6 ppm).

Tras los resultados obtenidos, se mantuvo la ejecución del programa con el objetivo de seguir mejorando estos resultados y se comunican los resultados del estudio para que este tipo de actividades se implementen en otros centros pertenecientes a la Fundación.

Beneficios del ejercicio físico en los mayores

La actividad física en los mayores les permite mejorar su salud y buen estado físico y emocional. La actividad terapéutica dirigida para mayores tiene como objetivo el mantenerlos en forma y con un estilo de vida saludable.

Los mayores pueden realizar una gran variedad de ejercicios físicos, siempre teniendo en cuenta su estado físico actual. Es importante hacer lo que cada uno pueda en cada caso (capacidad individual) y siempre de forma gradual. Lo que se debe regular y controlar es la intensidad de las actividades y el evitar ejercicios con impacto (como los que implican saltar o levantar grandes pesos).

Los ejercicios físicos más idóneos para los mayores son aquellos que ejerciten la flexibilidad, el fortalecimiento muscular y los que impliquen una actividad aeróbica, como caminar, subir escaleras o bailar, ya que aumentan la circulación sanguínea, mejoran el ritmo cardíaco e incrementan la resistencia.